Raudo el buque navega

 

Son cerca de las 10 am. Sigo contemplando la hoja de ejercicios para entender el interés simple, compuesto, tablas de amortización y otros términos que seguro para ti son pan comido. Llevo unas semanas peleándome con las fórmulas y los cálculos.

Agosto llegó como todos sus antecesores en este 2020, explosiones, incendios, caos, muerte. Esta vez le toco a Beirut, que me recordó aquella película que Jorge llevo a casa un sábado “SPY GAME”. ¿Te acuerdas? donde un espía veterano entrenaba a otro joven para reemplazarlo en alguna parte de su vida y justo salía Beirut como una de las escenas primarias de la película.

Ese caos me recuerda que llevamos ya 3 o 4 meses con el encierro y la nueva normalidad. Hace un par de semana platicaba con mi mamá que seguro estarías ya vuelto loco por no poder tomar el sol todos los días o por tener que obligarte a poner tapabocas en la calle. Nos dio muchísima risa imaginándonos pelear contigo todos estos meses y no me lo tomes a mal, no es que nos encantara estar siempre de la greña contigo, pero es que debes admitir que tus frases de enojo son monumentales y muy graciosas.

Te digo que este 2020 llegó con todo y contra todo. Nuestra amada Cruz Azul no se salvó, la grilla cada vez está más caliente. Laura Velázquez y el grupo disidente siguen haciendo de las suyas difamando y usando prensa amarillista para causar mas daño. Estoy seguro de que al Lic. le caería bien una llamada tuya para ayudar a nivelar el barco, como lo hiciste esa vez en el 95.

Hablando de Cruz Azul, el año pasado casi rompemos la racha, Roberto Dante Siboldi, después de todo un rollo, quedó al frente del equipo y le metió personalidad y garra, mano. Justo platicaba con Carlos Tovar que nos recordaba mucho al equipo de Duana, Porfirio, Hermosillo, Taboada, Ruiz, Chepo. Pero este rollo del CORONAVIRUS nos vino a cortar la temporada y nos quedamos con las ganas.

Ya quitaron de la tele el programa de enamorándonos y esos programas que por alguna extraña razón te gustaba ver y burlarte de las situaciones. Ahora pusieron ruedas de Prensa para ver como no se logra controlar la pandemia y solo resta esperar a que no nos toque.

Mi mamá ya es toda una experta en tecnología, no me lo creerías. Maneja celular, Tablet, computadora y ya da estudios por internet. Eso está de lujo porque ya no circula tanta viejita por la casa dirías tu. Cada día la veo mas repuesta, contenta y enfocada en su espiritualidad que le ayuda tanto.

Brisa, no para de crecer. Sin duda estarías muy orgulloso de ella, ya nos supero en todo. Te sorprendería ver que tan segura, empoderada y valiente se convirtió. Escribe en un buen de revistas, en medios digitales y tiene ese don como el tuyo para hacer investigación.

El banquero regreso a lo suyo, tiene poco, pero Jorge está de nuevo en la mesa de juego y regresó mejor que antes. Trabaja para una empresa internacional de software y gestión haciendo un proyecto para su amado HSBC, cosas que da la vida. Ya nos llevamos mucho mejor, es un buen tipo, noble y con ganas de expresar muchas cosas, sin duda tiene ese felling que los Ruiz traemos.

Y yo, pues son ahora las 11 y sigo viendo las formulas de matemáticas financieras que seguro para ti son pan comido y pienso en todos los temas me faltaron por contarte, todas las pláticas pendientes que tengo contigo a cuatro largos años que partiste a un mejor lugar.

Siempre pienso que un 7 de agosto quizá logre no sentirme tan triste y evitar llorar en algún momento del día por extrañarte tanto, pero creo que, aunque el tiempo se convirtió en mi mejor aliado para aprender a vivir con ese hueco que dejaste, no hay un solo día que no extrañe tus risas, tus enojos, tus historias, tus gritos, tus consejos, esos que a veces me hacen tanta falta.

A un año más de lejanía. Gracias infinitas, papá por tanto aprendizaje. Estamos bien, seguimos de pie y luchando como nos enseñaste. La tempestad del mar bravío golpea constantemente, pero la tripulación está bien adiestrada. Raudo el buque navega y juntos como familia, hoy tenemos el timón.



2020


"Y si amanece por fin
Y el Sol encendía el capó de los coches
Baja las persianas;
De ti depende y de mí
Que entre los dos siga siendo ayer noche" 
J. Sabina

Joaquin retumba y no se si es una advertencia para evitar la pandemia o es que los días hacen que todo lo relacione de una manera mediática con lo que transcurren desde el inicio del año.

En una tarde esplendida de enero, rodeados de gente que queremos, Miss Etcétera y un servidor tuvimos una tertulia bastante agradable donde el Tarot y la numerología jugaron una parte fundamental.

Cambios, avances, aprendizajes, decisiones, introspectar, eran las palabras que sonaron repetitivamente esa tarde. ¿Quién pensaría, que meses después, la vida nos obligaría a realizarlo?

Un jueves de noche canalla fue prohibida, abrazar a quien amas esta vetado, asomar la nariz es peligroso, las luces de New York están apagadas.

¿Será que Buñuel se volvió profeta con su Ángel Exterminador?

El futuro es incierto, las tinieblas se posan y el miedo se engrandece. Los tiempos venideros parecen caóticos y ruines. Pero, no se si será el calor o la cerveza que tomo mientras escribo, quizá la combinación de las dos cosas. Vendrán lluvias suaves, sábados azules, Jueves de Milán, regresaremos más vivos y menos olvidados.

Aguantemos, resistamos, evolucionemos.

Así es como sucede


Hoy es domingo de futbol, los dos eternos rivales se enfrentan en la final,  90 minutos para declarar un campeón.

Todos los preparativos están listos, el campo del estadio es una alfombra verde, las tribunas comienzan a vestirse de colores y un creciente bullicio se apodera paulatinamente del estadio.

En el vestidor la charla técnica está en su apogeo, en el pizarrón, el D.T. dibuja frenético los diferentes parados del equipo, habla de un 4-4-2 que se puede convertir en 5-3-1, pide a lo volantes que recuperen y suelten fácil, a los delanteros que busquen las espaldas, que la defensa tire el achique, pero sobre todo que disfruten ese partido como si fuera el último de sus vidas. Este juego tiene un toque especial, hoy se retira de las canchas el mítico 10 del equipo, el capitán de mil batallas. Las lesiones durante este inicio de año lo han tenido mermado, no ha podido aportar como el quisiera, pero la afición, cuerpo técnico y directiva, sabe que es el indicado para estar en un partido así.

Tocan la puerta del vestidor, el arbitro auxiliar les hace saber que llegó la hora. Todos se abrazan antes de saltar a la batalla, están listos. Los dos equipos por fin se encuentran en el pasillo y comienzan el camino hacia la cancha.

Al salir de los túneles oscuros, la luz del sol ciega por un instante la mirada, pero al pasar el efecto la visión es asombrosa, un estadio Azteca pletórico, lleno a reventar, desde la grada se escuchan los cánticos que enchinan la piel, las banderas que ondean desde todos los rincones, el pasto esta listo para ver correr el balón y lo más importante el cielo es completamente azul.

El silbido del árbitro da inicio a la contienda, el balón corre de un lado a otro entre veintidos piernas que buscan tratarlo de la mejor forma para que sean bendecidos con la plegaría más grande esa tarde, el gol. Pero la tarea de conquista no es nada fácil, barridas, empujones, tiros de esquina, balones detenidos, hacen que se niegue a llegar el invitado.

Desde la tribuna se escucha al técnico gritar "¡Ramón, Ramón, pide el pase filtrado por la banda izquierda!" y ahí es donde aparece la magia, el número 10 hace una diagonal, recibe perfilado y con esa experiencia y calidad que mostró durante toda su carrera, empalma el balón de manera magistral y lo anida en las redes.

El grito de gol es ensordecedor, el estadio se pinta completamente de Azul, toda la banca corre al festejo, es el primero que abre las esperanzas.

Comienza el segundo tiempo y el equipo rival agobia, muerde, presiona, en una jugada de contragolpe por fin logra penetrar la defensa, empatan el juego. Uno a uno el marcador. El diez que ha luchado, corrido y soportado, de nueva cuenta se carga el equipo al hombro, comienza a deleitar a la tribuna, pase va, pase viene nada los detiene, o eso parece, entonces una barrida artera por detrás sobre su pierna derecha lo deja lastimado.

Los doctores corren a ver que paso, el estadio enmudece, hay preocupación porque Ruiz está en el suelo. Hacen señas de que no puede más, está muy lastimado y se necesita un cambio. La banca comienza a calentar. Pero de pronto pasa lo inimaginable Ramón se levanta para continuar. Un comentarista sorprendido dice "[...] como en toda su carrera una vez más demuestra que es un guerrero azul y porque tiene que estar en la cancha."

Ruiz sigue jugando, pero el partido es duro y el rival busca parar a como de lugar al 10 azul que ha causado estragos por la banda izquierda a pesar de estar lesionado. Quedan unos minutos para que el partido se vaya a tiempos extras de continuar así el marcador.

Se necesitan piernas nuevas, así que desde la banca se prepara el cambio. La voz del estadio anuncia "cambio del equipo azul, sale con el número 10 Ramón Ruiz" es en ese momento cuando todo el estadio se pone de pie para reconocer la enorme trayectoria de este jugador, los directivos desde el palco aplauden, los cánticos corean a un unísono OE, OE ,OE ,OE Ramón, Ramón, el 10 no puede contener la emoción y sale aplaudiendo y con los ojos llenos de lagrimas al sentir el amor sobre su persona.

En la línea de cambio lo espera con el número 12 Beto, su hijo, un joven con poca experiencia y mucha trayectoria por recorrer, pero reconocido por la misma extirpe de guerrero que su padre. Cuando el 10 se acerca a la banda, abraza a su hijo y le susurra al oido, "lo harás bien, debes estar tranquilo, no te preocupes". Se produce el cambio

Minuto 93, se agregaron 3 minutos de compensación. El equipo Azul tiene el balón, sale por la banda derecha, toca al medio campo, le dan la vuelta, buscan por donde generar la jugada de peligro. Con un vendaje especial en la pierna lastimada y parado en el área técnica, los gritos del Capitán retumban desde la banca, ¡a la espalda Beto, a la espalda!. En la cancha, Beto, sigue las instrucciones, pica a la espalda de su marcador, el balón viaja por el aíre para dirigirse a él, ya ganó la posición, recibe el balón y se enfila al portero. Desde la banca se escucha el grito, ¡cruzalo, cruzalo!, el estadio enmudece mientras se desarrolla la jugada, los nervios están a tope y se escucha el impacto al balón.

Medio segundo después el balón está en las redes, el portero vencido en el pasto ante el tiro cruzado, especialidad de los Ruiz, el estadio explota, la afición enloquecida, el arbitro pita el final, el título es nuestro.

Corro a abrazarte a la banca y a agradecerte todos y cada uno de tus sabios consejos, el respaldo que me diste, la confianza que me brindaste y el linaje de guerrero que me heredaste.

Desde la cancha abrazados, buscamos el palco de honor, ahí está mi mamá y mis hermanos, los vemos felices saludándonos.

Y así es como sucede. Así es como se despide un grande.

No pasa un día que no te extrañe papá, no pasa un día sin que quiera escuchar tu voz de nuevo. Pero se, que un grande como tú, tiene que viajar a otros planos para seguir enseñando, guiando y creando como lo hiciste conmigo.

Gracias por ser el mejor padre del mundo. Te amo.


A caminar de nuevo

Apenas septiembre y han sido los nueve meses con más cambios en mi vida.

Llevo más de 3 años que no paso por acá, no es justificable pero me deje envolver en la maldita rutina con la que siempre luche, la zona de confort se volvió en mi aliada y me convertí en un fantasma con cadenas atadas.

Desde que abandone esta catarsis el saco que cargo se lleno, se desbordo y tuve que usar muchos más para guardar cientos de relatos y vivencias, al grado que cuando veo llenos los costales no sé ni por donde arrancar.

Creo que valdría la pena recapitular que  México si fue al mundial aunque el quinto partido jamás llego, Cruz Azul se consume en mediocridad desmedida, Real Madrid ganó la 11 y a mi me toco disfrutar ya 4 de esas Champions, cante con Roger Waters, Caifanes, Pearl Jam y volví a ver a Sabina, viaje a la Habana, conocí Playa Girón, descubrí que uno mas uno en esta ocasión si me dio dos, toque tres veces a una puerta y al abrirla encontré nuevos hermanos, la señorita etc estudia una maestría, los amigos fieles siguen montando guardia, me volví tres años más viejo, Doña Chana se mantiene en pie y Don Ramón ya viajó al eterno oriente.

En pocas líneas uno puede sintetizar tres años de vivencias, tres años de experiencias, tres años de alegrías y tristezas. Pero la realidad es que hay cosas que ya olvidé o que por el momento no quiero contar.

No entraré en más detalles, solo resta decir que me prometo no volver abandonar estas letras enmascaradas.


Retomando el camino

Cambiamos de Presidente, el dolar subió de precio, el sistema educativo colapsa y se secuestra la ciudad, ganamos una final y perdimos otra para variar, la selección está a nada de perderse el mundial, he decepcionado gente, me he perdido en mis demonios, han muerto seres queridos, me volví más viejo, las resacas de ahora son mortales, me reencontré con amigos y tengo una lista muy larga de tareas pendientes.

Eso y más ha pasado desde que olvide pasar por este terapia. 

Espero reencontrarme pronto, antes de los 31, ojalá sea antes.






Ahora que . . .


Ahora que no te escribo cuando me voy.// Ahora que estoy más vivo de lo que estoy.// Ahora que nada es urgente, que todo es presente, que hay pan para hoy. J.S.

Tres días para que este bipolar año tome sus maletas y se largue para no volver. No quiero sonar malagradecido con el 2011, solo digo que sus días fueron como un partido del Azul, donde uno se emociona por los resultados y el buen juego, para terminar mentando madres por sentirse frustrado por las pendejadas de unos cuantos.

Las pérdidas, los giros inesperados, los magros sabores, las gratas sorpresas y los contados pero decisivos triunfos fueron el menú que ofreció en sus 365 días el año que se va. Experiencias diría que es la cosecha que el 2011 me dejó para la cava.

El recuento de los daños es alto. Cruz Azul después de diez largos años dejó de ser mi patria, quedó demostrado que no hay peor enemigo, que un pendejo con iniciativa y poder, la inestabilidad económica y emocional succionó de mi cuello casi hasta saciarse, mi hermano menor abandonó a su suerte que no es mucha, las calles del centro histórico y de la colonia Alamos dejando un gran vació que será imposible llenar, Aguascalientes, se convirtió en un sueño que paulatinamente se tornó en pesadilla al descubrir que la hermandad no se predica, se vive. Y es que cuando la desconfianza se apodera de ti, es como la polilla que se adentra en la madera, va carcomiéndote poco a poco.

Fueron meses difíciles donde la paliza del bando rudo hacía imposible que mi mano hiciera contacto con mi relevo para que entrara en mi defensa. Pero al fin, parece que Zeus dejó aún lado su caprichoso estado de ánimo y se olvido de golpear mi barco con destino a Ítaca, afortunadamente la embarcación sigue a buen ritmo para arribar a puerto seguro. Esto gracias a una audaz marinería que poco a poco fue convirtiéndose en parte vital para que las velas desplegaran en dirección a la tan deseada isla.

Lo que en Marzo parecía algo lejano hoy se convirtió en mi identidad, IT es mi realidad y el sostén de sueños y esfuerzos. Michel pasó de ser un recuerdo de secundaría a un relevo de lucha entrañable. Rodzana apareció como un gran mariscal dirigiendo las tropas en el campo de batalla.

Cinthya me mostró que el color se lleva tatuado y no se cambia por nada. Vicente me enseñó que el esfuerzo y la garra siempre tienen grandes recompensas. Brisa volvió a caminar a mi lado y me dio ese apoyo Giganteco para que no me perdiera en los pasillos hexagonales que parecían infinitos. Isaac estuvo ahí para llenarme de valentía y compartirme de entusiasmo.

Roberto sacudió mis demonios con buenos Manuales que llegaron en momentos justos. Kikin me recordó que el verdadero hombre resurge de las cenizas de sus propios errores, Juan Pablo y Pietro demostraron que la hermandad no sólo es por ADN.

La fe inquebrantable de mi madre no dejó de ser un aliciente diario y la mano temblorosa de mi padre siempre estuvo para transmitirme fuerza en los momentos de flaqueza.

Sin duda los lestrigones no cesarán de atacar la embarcación, Zeus muy pronto cambiara de parecer y le dará por agitar los cielos, Hades quizá haga su aparición para dañar a los míos. Pero si de algo estoy seguro es que los enemigos venideros deberán de estar convencidos de entregar su vida para ganar la mía, porque mi barco apunta a Ítaca y el viento, sopla a mi favor.

THE FINAL COUNTDOWN

“El 31 de marzo es tu último día en la empresa” Así, sin más, durante los trabajos de un Congreso en la Cámara de Diputados me lo comunicaron. Esto claro, patrocinado por un pendejo con iniciativa y poder, que sin duda este tipo de personajes son de lo más peligroso de lidiar.

La verdad, no me extrañó, era algo que ya se veía venir, sin embargo la noticia me tomo por sorpresa y más cuando nunca fue una notificación oficial, sino tuvo que llegar de rebote.

Ayer, después de una larga meditación decidí acelerar el proceso. No es que sea berrinche o una confabulación, simplemente aplico las palabras que mi papá me dijo cuando entre a la empresa, “Cruz Azul es una gran orquesta y te dieron un lugar para que toques tu guitarra, el día que por alguna razón ya no estés a gusto, toma tu instrumento y deja la orquesta, pero hagas nada para desafinarla”.

El viernes 6 de mayo será el momento. Diez años de trabajar para una empresa que para mí es mucho más que once jugadores o que un balón de futbol. Para mí representa una parte de mi vida y no sólo laboral, gracias a esos colores mi padre está vivo, logre terminar una carrera, mi hermana culminó la suya y logramos subsistir en tiempos económicamente nada gratos.

Diez años de sonrisas, corajes, reuniones, viajes, congresos, talleres, entrevistas, 27 números de una revista, 2 portales de internet, muchas satisfacciones, excesivos disgustos, lecciones de aprendizaje en la vida, traiciones, envidias, pero sobre todo pocos amigos entrañables.

Siempre he pensado que las etapas en la vida son un ciclo, nace, se desarrolla y tarde o temprano deberá morir, nosotros no somos capaces de detener esta última parte, lo único que resta, es alargar el desarrollo lo más que podamos. Y esta etapa llegó a su fin.

Debo confesar que estoy dolido y tengo un coraje profundo por cómo se suscitaron las cosas. La injusticia aparentemente volvió a ganarme una partida y parece que mientras más mierda eres mejor te va.

Quizá siempre me ha tocado estar del otro lado de la moneda, pero sin duda cómo dice el Mayor de los Canallas “[..] El Karma no se anda con mamadas” y debo creer por tranquilidad mental que pronto las cosas tomarán un mejor rumbo.

Por hoy, saldré de mi zona de confort en busca de nuevos territorios para conquistar. No será nada fácil, pero eso, eso no es nuevo para mí.

Todo se lo debo a mis MANAGERS

De unas semanas para acá, los demonios y los pendejos se han empecinado en demostrar que están rondando mi sombra esperando la oportunidad para derrumbarme. De un día para otro el panorama cambió radicalmente, regrese a playas que al parecer tenía conquistadas.

Del hartazgo, el letargo, la confusión y la humillación que durante una semana me invadieron, hoy trato de seguir el consejo de Neruda, cuando decía “[…] el verdadero hombre resurge de las cenizas de su propio error”.

Sin duda existió un momento de reflexión que sirvió para poner el puño en la lona antes de caer en ella. Dicen que los amigos se aparecen justo en los momentos que más los necesitas. Confirmado. Una vez más mi esquina me recibió lastimado, maltrecho y cansado.

Mi manager de mayor confianza me dijo -“Calma wey, vienen cosas mejores ya verás, tu puedes pinche Beto”- eso funcionó como para despertar del letargo, la Señorita Etcétera no se quedó atrás y comentó “Mi hermano ha demostrado ser el wey con más huevos y se ha enfrentado a cosas peores. El va salir de esta”. La verdad es que cuando estás sumergido en la lucha constante, pierdes la realidad de lo que haces y lo que vales.

El maldito conformismo se apodera de ti y hace que no valores lo que eres. Por eso es bueno tener una esquina que sale de pronto y te refresca, te cura las heridas y te dice al oído, levántate, levántate, porque la campana no ha sonado.

Si algo que me ha enseñado la vida es que es una película y no tiene repeticiones, por ello no puedo dejar pasar ese respaldo sincero que recibí.

Vecino y Miss Etcetera el triunfo venidero está cerca y ustedes ya forman parte. Gracias


Hot Cakes, para llevar


Tienes cabeza de teflón, no se te pega nada. Era una típica expresión que mi mamá solía decirme después que la hartara tratando de aprenderme la tabla del nueve. Eso fue hace ya algunos ayeres, pero no creí que el teflón también invadiera otra parte de mi cuerpo.

Esto lo digo, porque Alberto Montt, plasmó gráficamente lo que ha sido un buen tramo de mi vida, sé que el común denominador en mis relaciones sentimentales soy yo, por lo tanto el que está mal es uno y no los demás.

Poéticamente, diría Don Mario Benedetti en uno de sus grande poemas, "[...] la culpa es de uno cuando no enamora, y no de los pretextos ni del tiempo".

Y sin duda, tiene razón. Algo ha pasado con el órgano encargado de bombear la sangre a todo mi cuerpo, algo en él está mal. A ciencia cierta, no puedo decir que es, sólo que tiene un teflón de primera calidad y hace que no se pegue nada.

Quizá para solucionarlo debería ir a la fábrica y hacer valida la garantía, pero hace mucho tiempo la empeñe por valentía para librar las batallas del día a día desde hace 14 años y hoy, debo aceptar que lo mio, lo mio será hacer hotcakes aprovechando el teflón que tengo.


Esto no se acaba hasta que suene la campana



Es la frase que Don Ramón me dijo infinidad de veces. Las analogías deportivas eran comunes en él, con ellas buscó enseñarme y prepararme para lo que el futuro nos depararía juntos.

Rocky es sin duda mi película favorita, es la última que compartí con mi padre sano en el cine. Saliendo me compró mi guante como el que uso Stallone y lo colgó en mi cuello.

Tiempo después cuando el estaba nockeado en el hospital, tomó mi mano y me encomendó una tarea que no ha sido nada sencilla pero que me esfuerzo por lograrla.

Hoy amanecí melancólico, Billi Conti suena en mi laptop desde hace rato con toda la música de Rocky y no puedo dejar pasar este rato de sentimiento para recordar a mi viejo.

Todo esto tiene que ver, por que hoy después de mucho tiempo parece que las cosas mejoran, después de recibir muchos golpes, se acerca el round que esperaba desde hacia tiempo.

Gracias por hacer de mi lo que soy. Sin duda haz sido un gran maestro.

El siguiente discurso, se lo dice Rocky a su hijo y hoy, después de una reunión de trabajo que parece dejar buenos frutos y apuntalar las cosas a buenos rumbos, me alienta a seguir adelante.

No te lo vas a creer pero cabías en la palma de mi mano. Te levantaba en mis manos y le decía a tu madre: “Este niño será el mejor chico del mundo, será mejor que cualquier persona que haya conocido”. Creciste y fue maravilloso observarte cada día, fue un verdadero privilegio. Llegado el momento te convertiste en un hombre y lo aceptaste. Pero en algún lugar del camino, cambiaste.

Dejaste de ser tu mismo. Permitiste que las personas te apuntaran con su dedo en tu cara y te dijeran que no eras bueno. Y cuando las cosas se pusieron feas, comenzaste a buscar algo a que culpar, como una gran sombra.

Permíteme decirte algo que ya sabes. El mundo no es todo sol y arcoiris. Es un lugar muy cruel y desagradable y no importa cuan duro seas, te golpeará hasta dejarte de rodillas y te mantendrá permanentemente sometido si se lo permites. Ni tú ni yo ni nadie va a golpear tan duro como la vida. Pero no es acerca de cuan duro puedes golpear, es acerca de cuan duro son los golpes que puedes recibir y continuar avanzando, cuanto puedes soportar y continuar hacia adelante.

Así es como lo hacen los ganadores. Ahora, si sabes lo que vales, entonces ve afuera y consigue lo que mereces. Pero tienes que estar dispuesto a recibir los golpes y no apuntar con tu dedo diciendo que no estás donde querías estar por culpa ni de él ni de ella ni de nadie. Los cobardes hacen eso y tu no eres un cobarde, eres mejor que eso.
Siempre te amaré sin importar lo que pase. Eres mi hijo, eres mi sangre. Tú eres la mejor cosa de mi vida. Pero hasta que no comiences a creer en ti mismo, no tendrás una vida.

Al 2011 le haré una propuesta que no podrá rechazar

HELLO...? / IS THERE ANYBODY IN THERE? / JUST NOD IF YOU CAN HEAR ME. / IS THERE ANYONE AT HOME? / COME ON, NOW, I HEAR YOU´RE FEELING DOWN. / WELL I CAN EASE YOUR PAIN/ GET YOU ON YOUR FEET AGAIN.

Cada fin de año, el balance obligatorio de lo bueno, lo malo, lo pasable y lo regular vienen a cobrar factura. A solo cuatro días para que culmine el 2010 me preparo para cerrar otro ciclo con más ganancias que perdidas.

El año en general fue bueno. Más oportunidades de trabajo, menos jefes incompetentes, más amistades entrañables, menos personas indeseables, otro mundial más al recuerdo, muchos conciertos sublimes.

Todo comenzó en Febrero con la Graduación de la Señorita Etcetera, después en Abril llegó Sabina a darnos más de cien mentiras para no cortarnos de un tajo las venas, por esas fechas Clayderman estuvo en el Metropolitan para engalanar la noche, México le ganaba a Francia y nos ponía a soñar con el anhelado Quinto Partido, el Jefe Diego desaparecía de su Rancho, una Noche Larga aparecía con Cerati en el Hospital, el abogado familiar casi es repatriado, el Facebook tenía una razón de ser, las Momias de Guanajuato se reencontraban con el Santo, las letras hispanas perdían a tres grandes exponentes, Los Vengadores del Ring se aparecían en la Noria, el Deportivo Canalla mostraba por que nos sobran besos y nos faltan odios, Nortec me hacia bailar en el CENART, los cachorros de Vargas Llosa se vuelven memorables y Roger Waters me pedía que derribáramos el muro.

Y es que el 2010 se fue tan rápido que cuando me percate ya estábamos a semanas de finalizar el año. Sin más 365 días se esfumaron.

Las experiencias adquiridas son bastas, pero sin duda una de las mejores es esperar la traición de los tuyos más pronto que de tus enemigos.
Vienen 365 días más para sanar heridas, andar caminos nuevos, construir sueños, levantar entuertos, fundirse en más letras, generar expectativas y resurgir de las cenizas.

Hay Santo para muchas luchas, caídas, risas, abrazos, respaldos, toquines, cascaras, besos, bomberazos, pedas, noches de poker y tertulias.
Un feliz, exitoso y saludable 2011 a todos los que conforman mi mundo.
Gracias Totales

A casi 365 días


Casi otros 365 días más de experiencia acumulada. Los preparativos están a full. Los ensayos de la banda están por arrancar. Y los cuates esperan la noche del trece para departir unos tragos, música y abrazos. La noche pinta gloriosa.

No puedo evitar hacer mi típico análisis crítico anual y aunque la balanza se inclina un poco más hacia el lado de predicciones no cumplidas, me arriesgo a decir que sin duda fue un buen año.

Las cuestiones laborales, poco a poco comienzan a presentar cosas prometedoras. Los tiempos económicos se despejan, logre deshacerme de personas nada confiables en el momento preciso. Tengo nuevos integrantes en mi tren que han logrado darle mayor color y orientación a mi vida. Re-encontré a viejos aliados. Fortifique los cimientos de mi refugio y parece que el oriente de mis velas comienza a darme una señal.

Sin embargo, nada de esto se hubiera logrado si alguno de mis eslabones hubiera claudicado. Así pues hay que rendir honor a quien honor merece. Veinte ocho años que han costado lágrimas, golpes, sonrisas, abrazos, decepciones, triunfos, borracheras, choques, pañales y muchas horas de aprendizaje, que no serían igual sin ellos.

No sabría el significado de un día Giganteco sin ver a la Señorita Etcétera alzar su mano aquel cuatro de febrero y decir ¡Sí, protesto!. No hubiera experimentado la ternura, sin escuchar a mi madre perdida en lágrimas a kilómetros de distancia decirme por teléfono que la abuela había fallecido. Tampoco conocería el valor, si hace trece años me hubiera negado aceptar la encomienda de mi padre para cuidar a mi madre y mi hermana.

Por eso estos 28 saben diferente. Comienzo a sentirme pleno, agradecido y esperanzado. A casi 365 días más de experiencia acumulada.

Exijo una explicación . . . diria Condorito


¿Por qué los Master’s se van y la escoria para la maza se queda? Es la pregunta que me entro en la cabeza el Sábado a temprana hora, cuando me entere que Ronnie James Dio, la voz del Metal, el creador del Heaven & Hell había dejado de existir. Aún no terminaba de recuperarme de la noticia cuando en Caracas, Cerati, otro ícono de la música caía por un evento cerebral.

¿Qué coño pasa? ¿A caso seré la generación que le toque ver la caída de los grandes? ¿Quién sigue, Jimmy Page, Ozzy, Paul Mccartney?

Sin duda son horas de preocupación para los amantes de la buena música.

Esto lo digo no con el afán de buscar responsables, pero si de hacer notar las incongruencias de la vida, ¿Porque Arjona no se corta una mano mientras afina su guitarra (si es que sabe hacerlo)?, ¿Porque Daddy Yankee no se ahorca accidentalmente con una de sus estúpidas cadenitas?, ¿Porque Moderatto no recibe una descarga eléctrica? ó ¿Por que los Z en vez de llevarse a Diego, acribillan a toda la música de caca de vaca? (entiéndase Duranguense, Banda y demás aberraciones musicales)

Pero bueno, después de esta katarsis y en horas donde la guitarra de Gustavo están sin ser tocada, no me resta decir nada más que . . . LA CIUDAD DE LA FURIA LO SIGUE ESPERANDO, UN ÁNGEL ELECTRICO LO TRAERA DE REGRESO A CASA, LA MUSICA LIGERA LO CALMARÁ Y UN MILLON DE AÑOS LUZ LE QUEDAN POR VIVIR. FUERZA CERATI !!!!

Honor a quien honor merece

Y él limpiara toda lagrima de los ojos y la muerte no será más, ni existirá más lamento, ni clamor, ni dolor. Las cosas anteriores habrán pasado.
Revelación 21:4


Si bien, experimentar la posible visita de Hades a un ser querido, es algo por lo que he pasado. Jamás, éste había ganado ninguna caída. Tampoco, había experimentado la mimetización de un dolor ajeno por teléfono, menos ver tambalear de manera peligrosa a uno de mis pilares y sentirme impotente ante ello. Sin embargo para todo existe una primera vez.

Me gusta creer que cuando uno muere, se termina todo y no existe más allá, ni almas en pena, ni cielo, ni infierno y mucho menos una vida eterna. Sin embargo mi lado poético e imaginativo me hace pensar que uno se vuelve inmortal y viaja hacia el cosmos infinito para formar parte de la bóveda celeste convirtiéndose en una de las millones de estrellas, para de esa forma estar siempre presente con los suyos y que en las noches oscuras donde uno siente la penumbra cubriéndolo todo, saber que desde el manto celeste hay una luz que nos indica el camino.

Seguro puede sonar muy cursi, pero que quieren, también tengo mi lado no tan Grinch. Lo que es verdad es que la familia Chan, sufrió una baja insuperable.

Desafortunadamente, quizá por la distancia geográfica, no puede compartir con mi abuela materna ni mi infancia, mi adolescencia y mucho menos mis derrotas o triunfos. Pese a ello estoy agradecido de por vida con ella. Por visitarla, supe que en Salina Cruz, ir a la playa usando short, calcetines y tenis a los 8 años no era la onda, comía paletas de hielo sin enfermar de asma, probé sus delicias culinarias y supe porque mi madre era tan buena cocinera, fue a la primera mujer que invite al cine y me enseño a cumplir mis promesas a pesar del cansancio.

Pero sobre todas esas cosas, me dejó dos enormes regalos, conocí a una familia que si bien me era ajena, con el tiempo se convirtió en la propia y me dio a la mejor madre.

Tan solo por eso, me quito el sombrero y me pongo de pié, para darle honor a quien honor merece. Carmen Manzano, gracias por ser parte de mi vida.

Y en retribución a ello, prometo cuidar a mi madre como tú lo hiciste durante tu estancia en esta tierra, te garantizo que la nueva generación Chan seguirá más firme, aunque las distancias territoriales nos separen.

Hoy, puedes estar en paz, la vida es un ciclo y el tuyo se cumplió. Sin embargo sé que estarás allá arriba guiándonos con tu luz, en las noches de mar bravía.

Hay muy poca gente . . . .

Como dice mi brother Roberto Castañeda, en algún manual, “Soy un fabricante de odios”. Y esto pude deberse a que afortunada o desafortunadamente cuando se presentan situaciones que afectan de manera directa a mi persona, suelo poner freno de mano y tomar al toro por los cuernos.

Es decir, si algo no me agrada de una persona o situación en particular, suelo hablarlo cara a cara y hacer un señalamiento de lo que no me pareció. Pero muchas veces, me tachan de Ogro- come niños, perfeccionista o simplemente de un mamón incomprendido.

Pero que puedo hacer, no soy de los gusta vivir dualidades y hacer algo, que no va acorde a lo que digo. Tampoco me gusta poner pretextos y luego hacerme al tonto. Prefiero decir mi molestia y si eso conlleva a liquidar la relación amistosa, laboral o amorosa, pues como dice Sabina, este adiós no maquilla un hasta luego/ este nunca no esconde un ojalá/ estas cenizas no juegan con fuego/este ciego no mira para atrás/ este notario firma lo que escribo/ esta letra no la protestaré/ ahórrate el acuse de recibo, / estas vísperas son las de después/ este pez ya no muere por tu boca / este loco se va con otra loca / estos ojos ya no lloran más por ti."

En fin, quizá ya este harto de falsedades, inmadureces y relaciones insanas. Estoy reventado de bipolaridades, falta de lealtad y sinceridad. Me siento arrinconado en la esquina, cuatro rudos me golpean y no me sueltan hasta dejarme la máscara en girones.

Pero no todo es tan dramático, ser fabricante de odios, tiene sus ventajas. Siempre existirán amigos leales, noches de tertulia incomparables, enemigos que te subestiman y terminan lloriqueando, un primo que te pide auxilio con sus apariciones fantasmales, hermanas que saben abrir tu caja de pandora, canallas que tienen las palabras exactas para alentarte y un Master Yoda que sabe cuando sacudirte y levantarte.

Escribo esto y parece que Bunbury engloba lo que siento al cantar /Nada puede dañarme con mis amigos/ nadie puede, nada puede/ las palabras no sirven para nada/y empiezo a pensar que en realidad/ hay muy poca gente/Y abrimos las puertas, quizás por costumbre/tal vez por búsqueda inocente/y nos encontramos...

Solo me resta decir que afortunadamente, hay muy poca gente.

Como han pasado los años . . .


Ayer, sentí en carne propia el dicho "Todos llevamos un niño adentro" (sin albur en el contenido de esta frase). Eran cerca de las 4 de la tarde, caminando por el parque de la colonia en compañía de la Señorita Etcétera y nuestros progenitores, recorríamos los prados remodelados de nuestro diminuto pulmón colonial.

Justo frente a nosotros apareció. Era el mismo, pero remodelado. ¿O era otro?. No, sin duda era el mismo de hace 15 o 20 años. Estaba ahí, como saludándonos.

Si, era nuestro juego tubular de la telaraña en donde pasamos tantas horas felices cuando eramos pequeños. La señorita Etcétera no contuvo las ganas y como en sus tiempos mosos, dio rienda suelta a su emoción, no tardo en estar colgada de los tubos de la telaraña (no sin antes recordar que aún es torpe para subir por las escaleras y descender de la forma correcta, optando por subir por el lado más fácil evitando vergüenzas)




Cuando nos dimos cuenta estabamos rodeados de recuerdos, ahí estaba el elefante de piedra, el caballito blanco en donde me tome la foto cuando aún no tenia la metamorfosis física y era bonito, el oso que parece pingüino, el chivo con cuernos de pretzel y la jirafa que tampoco hablaba.

En fin, 5 minutos bastaron para regresar a la época del Calcetose, Emulsión de Scott, He-man, Barbies, caricaturas del 11, acetatos de cuentos infantiles y las idas al parque los fines de semana.

Pero al cruzar la última jardinera, la normalidad regreso. Me di cuenta que tengo 27,que a mi padre le han pasado los años, que la señorita Etcétera ha crecido y que la torpeza motriz nunca se le quito y que Doña Chana ya camina cansada. Pero que al final, es reconfortante saber que tenemos un niño en nuestro interior.

¿Cómo pasa el tiempo no creen?

Usted no es Bienvenido Sr. Presidente ! ! !

"Si a usted le mataran a uno de sus hijos, buscaría hasta debajo de las piedras para encontrar al responsable, pero como yo no tengo los medios pues no puedo hacer eso". Sin duda son palabras llenas de dolor, impotencia y coraje.

Así es como una madre que perdió a sus hijos en la pasada balacera a jóvenes en Ciudad Juárez, increpo al mandatario de esta nación. Y no es para menos, que tiene que suceder más en este país para poder hacer un cambio, sacudirnos la pereza política y generar desarrollo social en México.

¿Qué más falta para darnos cuenta que el sistema político, económico y social se resquebraja día a día? ¿Cuantos llantos de madres, padres y hermanos tenemos que seguir soportando?

Los medios están mas preocupados por que Salvador Cabañas ya comió papilla, ya no se orina en el pañal y por detener al J.J. para hacer justicia ante un atentado tan grave.

¿Y la muerte de mujeres en Juárez es broma?, ¿el sufrimiento de niños que limpian parabrisas por el día y en la noche son prostituidos?, ¿la escaces de empleo?, ¿el alza en el comercio informal?,¿que el narcotráfico y la delicuencia se apoderaron de las venas de nuestro país? me pregunto ¿no vale la pena atenderlo por que no somos figuras públicas?

Sin duda, para nuestros empleados de las cúpulas políticas el Bicentenario es una plataforma política y no una identificación con los ideales revolucionarios por los que miles de mexicanos murieron buscando la justicia social y equidad económica.

Así que sin duda, no, no es bienvenido a mi país Sr Presidente.


GIGANTECO ! !


Después de realizar una búsqueda minuciosa de frases celebres pronunciadas por hombres ilustres en victorias prominentes, debo aceptar que sencillamente no encontré ninguna, para describir con precisión la mezcla de sentimientos existentes en mi.

Sin miedo a fallar en mi aseveración, que las grandes victorias son momentos gloriosos, únicos, irrepetibles y supremos, pienso que falta un adjetivo para describirlas.

Si, deberíamos resumir que la victoria simple y sencillamente es “Gigantéca”.¿Y que es Gigantéco? Si bien, la definición lamentablemente no se encuentra en un diccionario cotidiano, existe en el mío. Es una palabra que transmite fortaleza, sentimientos, recuerdos y muchas satisfacciones.Su traducción podría quedar: Adjetivo usado por bebe prematura inquieta como sinónimo de grandes hallazgos.

Pero, ¿Por qué hablo de palabras desconocidas? Hoy es una fecha inolvidable, de esas que solo pasan una vez en la vida. Para cuando se lea esto, el triunfo será nuestro.

Tres intensos años de aprendizaje, dedos cortados, stress a tope, amigos que se volvieron hermanos, lágrimas derramadas, computadoras descompuestas, madres que soportaron ataques de ansiedad, padres que se volvieron instituciones bancarias y muchas caídas dolorosas.

El 4 de febrero sabe diferente. Hoy comparto con ustedes mi victoria más grande.
Habemus Artificium, o lo que es lo mismo, Tenemos Diseñadora.

Claro, que para llegar hasta aquí, tuvo que pasar por muchísimas pruebas, la más importante, fue salir de una incubadora pesando 2.900 kg y aferrarse a derrumbar los diagnósticos médicos desfavorables. Pasar por una niñez en donde aprendió que las cosas de la vida más sencillas como caminar por el parque, ver caricaturas del canal once, jugar en la calle con una caja de gises y estar con los suyos, vale más que cualquier cosa.

Asimiló estar orgullosa del dolor, porque todo dolor es un recordatorio de nuestra condición elevada y por consecuencia el salir avente en las adversidades.

Y es que esa pequeña niña, que se preguntaba porque las jirafas del zoológico no hablaban como en las caricaturas de la tele, esa bodoque que me perseguía con una espada verde de plástico por defender su caja de colores Prismacolor, la chiquita que pasaba horas dibujando con sus plumones, ella, se convirtió en mi mejor amiga, en mi inspiración, mi ego y en una parte fundamental de mi vida.

Hoy entiendo a mi padre cuando dice que tus triunfos son mis triunfos y tus derrotas las mías.

Pero ahora, ya no importan los tiempos difíciles que se vivieron, hoy debemos festejar.

Debemos celebrar, porque hoy, simple y sencillamente es un día Gigantéco.


El recuento de los daños

A 2009 lo definiría como un año caleidoscópico, las cosas que ví, viví e intento aprender fueron tan variadas, como cuando de niño giraba ese tubo de cartón con fragmentos de cristales para crear formar irrepetibles.

365 días que me ayudaron a luchar por ser, como dice Bunbury "el hombre delgado que no flaquera jamás". Y es que hubo una época dura, donde sentía los brazos pesados, mis piernas no se movian y las llaves que aplicaba eran infructuosas en el intercambio de golpes que sostenia con la vida.

Debo aceptar, que hubo momentos donde pense quitarme la mascara y darme por vencido, pero justo ahí cuando el temor te invade, te das cuenta de un pequeño grupo de personas a tu lado que te curan las heridas, están en tu esquina apoyandote y te inyectan el coraje de seguir peleando.

Pero así como existe el bando técnico, los rudos no dejaron de hacer marrullerías para entorpecer las victorias, debilitar al equipo y fragmentar la estabilidad que se tenia. Afortunadamente fueron muy pocas las victorias que lograron.

Hoy, faltando unos días para que el 2009 se vaya, rompere la tradición de reclamarle por que no me dejo concluir varios proyectos y mejor cambiare el enfoque. Quiero agradecerle enormemente, la oportunidad de arreglar mi brújula para que siga orientando mis velas rumbo a Ítaca, que 144,000 dejó de ser un simple número y se convirtio en un motivo para no dejarme caer nunca y recordar que el agradecimiento se practica siempre. Y que el café orgánico, los plotters, illustrator y las uñas mordidas confirmaron que la hermandad es mucho más que compartir un techo, es saber que eternamente estas enlazado en espiritú con alguien.

Y es que entre tacos de carbón, música de Sabina, columnas periodisticas, platicas sobre Derecho y la muerte, bultos de cemento, aplicación de tintes Revlon, maletas en el aeropuerto, marchas con el SME, recordar geometría analítica y sistemas de COI, me han enseñado que aunque no compartimos la misma sangre no hay impedimento para crecer y llegar juntos y a tiempo.

Vayan estas líneas acompañadas de un enorme abrazo y unas eternas gracias a cada uno de los que estuvieron en otro año más. Porqué sin duda, no habria podido pararme de la lona sin todos ustedes.




Bienvenida Chole, bienvenida

"Yo no hablo de venganzas ni perdones, el olvido es la única venganza y el único perdón”

Sin más, así comienzo mi día D, mi desembarco en playas ya conocidas. Es complicado aplacar el revoltijo de sentimientos encontrados que se azotan dentro de mí, sin embargo este sentimiento es como un viejo amigo que viene a rencontrarme.

La vida, sin duda continúa enseñándome que las patrañas del amor y esos demonios definitivamente son un tema oculto. A mí se me dio cantar, tocar la guitarra, ser el Santo, jugar futbol (aunque ya no tenga rodilla). No meterme en líos en donde la sinceridad, es una moneda con la que no todos acostumbran pagar.

Creo que lo mío, lo mío, lo mío, es ser un Lobo de Estepa, disfrutar de mi gente y preocuparme por ellos. Eso sin duda, todas las mañanas al sentarme en mí cama y ver hacia abajo, se me refrenda fuertemente.

Bienvenida Chole, perdón por tenerte olvidada unos meses. Simplemente quería experimentar lo que se siente volar con alas de cera.