THE FINAL COUNTDOWN

“El 31 de marzo es tu último día en la empresa” Así, sin más, durante los trabajos de un Congreso en la Cámara de Diputados me lo comunicaron. Esto claro, patrocinado por un pendejo con iniciativa y poder, que sin duda este tipo de personajes son de lo más peligroso de lidiar.

La verdad, no me extrañó, era algo que ya se veía venir, sin embargo la noticia me tomo por sorpresa y más cuando nunca fue una notificación oficial, sino tuvo que llegar de rebote.

Ayer, después de una larga meditación decidí acelerar el proceso. No es que sea berrinche o una confabulación, simplemente aplico las palabras que mi papá me dijo cuando entre a la empresa, “Cruz Azul es una gran orquesta y te dieron un lugar para que toques tu guitarra, el día que por alguna razón ya no estés a gusto, toma tu instrumento y deja la orquesta, pero hagas nada para desafinarla”.

El viernes 6 de mayo será el momento. Diez años de trabajar para una empresa que para mí es mucho más que once jugadores o que un balón de futbol. Para mí representa una parte de mi vida y no sólo laboral, gracias a esos colores mi padre está vivo, logre terminar una carrera, mi hermana culminó la suya y logramos subsistir en tiempos económicamente nada gratos.

Diez años de sonrisas, corajes, reuniones, viajes, congresos, talleres, entrevistas, 27 números de una revista, 2 portales de internet, muchas satisfacciones, excesivos disgustos, lecciones de aprendizaje en la vida, traiciones, envidias, pero sobre todo pocos amigos entrañables.

Siempre he pensado que las etapas en la vida son un ciclo, nace, se desarrolla y tarde o temprano deberá morir, nosotros no somos capaces de detener esta última parte, lo único que resta, es alargar el desarrollo lo más que podamos. Y esta etapa llegó a su fin.

Debo confesar que estoy dolido y tengo un coraje profundo por cómo se suscitaron las cosas. La injusticia aparentemente volvió a ganarme una partida y parece que mientras más mierda eres mejor te va.

Quizá siempre me ha tocado estar del otro lado de la moneda, pero sin duda cómo dice el Mayor de los Canallas “[..] El Karma no se anda con mamadas” y debo creer por tranquilidad mental que pronto las cosas tomarán un mejor rumbo.

Por hoy, saldré de mi zona de confort en busca de nuevos territorios para conquistar. No será nada fácil, pero eso, eso no es nuevo para mí.

Todo se lo debo a mis MANAGERS

De unas semanas para acá, los demonios y los pendejos se han empecinado en demostrar que están rondando mi sombra esperando la oportunidad para derrumbarme. De un día para otro el panorama cambió radicalmente, regrese a playas que al parecer tenía conquistadas.

Del hartazgo, el letargo, la confusión y la humillación que durante una semana me invadieron, hoy trato de seguir el consejo de Neruda, cuando decía “[…] el verdadero hombre resurge de las cenizas de su propio error”.

Sin duda existió un momento de reflexión que sirvió para poner el puño en la lona antes de caer en ella. Dicen que los amigos se aparecen justo en los momentos que más los necesitas. Confirmado. Una vez más mi esquina me recibió lastimado, maltrecho y cansado.

Mi manager de mayor confianza me dijo -“Calma wey, vienen cosas mejores ya verás, tu puedes pinche Beto”- eso funcionó como para despertar del letargo, la Señorita Etcétera no se quedó atrás y comentó “Mi hermano ha demostrado ser el wey con más huevos y se ha enfrentado a cosas peores. El va salir de esta”. La verdad es que cuando estás sumergido en la lucha constante, pierdes la realidad de lo que haces y lo que vales.

El maldito conformismo se apodera de ti y hace que no valores lo que eres. Por eso es bueno tener una esquina que sale de pronto y te refresca, te cura las heridas y te dice al oído, levántate, levántate, porque la campana no ha sonado.

Si algo que me ha enseñado la vida es que es una película y no tiene repeticiones, por ello no puedo dejar pasar ese respaldo sincero que recibí.

Vecino y Miss Etcetera el triunfo venidero está cerca y ustedes ya forman parte. Gracias