Después de la tormenta ¿Viene la calma?


Es la pregunta que me asalta desde la semana pasada, quizá por que siento que estoy perdiendo una batalla y que la apatía al fin me invadió.

Hoy siento que mi barco en vez de sortear la dura y siniestra tormenta cada día se adentra más en la oscuridad amenazadora y veo más lejos la hora de llegar a la calma.
He pensado en que quizá Poseidón quiera que sacrifique a uno de mis pasajeros para calmar las aguas o que pierda una batalla con los lestrigones que me persiguen y entonces se abra el camino para llegar a Ítaca.

Sin embargo estoy convencido que tarde o temprano deberé tomar una decisión para poder salir adelante.
Tengo miedo de adentrarme más en la tormenta y nunca encontrar la calma.
Solo espero que la brújula que tengo a bordo, después de que la semana pasada fue arreglada, no haya perdido el norte y me guie para encontrar la calma.

3 comentarios:

  1. Despedirte del sol poniente debería ser una tarea diaria, no una decisión tuya. Estás en un lugar de Brisa, oleaje y días añiles. Y el timón de tu barca lo tienes tú!

    Me haz enseñado tantas veces a luchar que a mi no me queda duda que no hay razón para no seguir de pie.

    Fuerte Santo!!!!

    ResponderEliminar
  2. Yo solo pido que el viaje a ítaca no sea tan doloroso (un poco menos de lo que ya nos ha tocado) :)
    Te quiero Moses!

    ResponderEliminar
  3. "...All around me are familiar faces
    worn out places
    worn out faces
    bright and early for the daily races
    going no where
    their tears are filling up their glasses
    no expression...

    ...i find it kind of sad
    the dreams in which i'm dying are the best i've ever had
    i find it hard to tell you
    i find it hard to take
    when people run in circles its a very very
    mad world..."

    ResponderEliminar