
Hot Cakes, para llevar

Esto no se acaba hasta que suene la campana

Dejaste de ser tu mismo. Permitiste que las personas te apuntaran con su dedo en tu cara y te dijeran que no eras bueno. Y cuando las cosas se pusieron feas, comenzaste a buscar algo a que culpar, como una gran sombra.
Siempre te amaré sin importar lo que pase. Eres mi hijo, eres mi sangre. Tú eres la mejor cosa de mi vida. Pero hasta que no comiences a creer en ti mismo, no tendrás una vida.
Al 2011 le haré una propuesta que no podrá rechazar
A casi 365 días

Casi otros 365 días más de experiencia acumulada. Los preparativos están a full. Los ensayos de la banda están por arrancar. Y los cuates esperan la noche del trece para departir unos tragos, música y abrazos. La noche pinta gloriosa.
No puedo evitar hacer mi típico análisis crítico anual y aunque la balanza se inclina un poco más hacia el lado de predicciones no cumplidas, me arriesgo a decir que sin duda fue un buen año.
Las cuestiones laborales, poco a poco comienzan a presentar cosas prometedoras. Los tiempos económicos se despejan, logre deshacerme de personas nada confiables en el momento preciso. Tengo nuevos integrantes en mi tren que han logrado darle mayor color y orientación a mi vida. Re-encontré a viejos aliados. Fortifique los cimientos de mi refugio y parece que el oriente de mis velas comienza a darme una señal.
Sin embargo, nada de esto se hubiera logrado si alguno de mis eslabones hubiera claudicado. Así pues hay que rendir honor a quien honor merece. Veinte ocho años que han costado lágrimas, golpes, sonrisas, abrazos, decepciones, triunfos, borracheras, choques, pañales y muchas horas de aprendizaje, que no serían igual sin ellos.
No sabría el significado de un día Giganteco sin ver a la Señorita Etcétera alzar su mano aquel cuatro de febrero y decir ¡Sí, protesto!. No hubiera experimentado la ternura, sin escuchar a mi madre perdida en lágrimas a kilómetros de distancia decirme por teléfono que la abuela había fallecido. Tampoco conocería el valor, si hace trece años me hubiera negado aceptar la encomienda de mi padre para cuidar a mi madre y mi hermana.
Por eso estos 28 saben diferente. Comienzo a sentirme pleno, agradecido y esperanzado. A casi 365 días más de experiencia acumulada.
Exijo una explicación . . . diria Condorito

¿Por qué los Master’s se van y la escoria para la maza se queda? Es la pregunta que me entro en la cabeza el Sábado a temprana hora, cuando me entere que Ronnie James Dio, la voz del Metal, el creador del Heaven & Hell había dejado de existir. Aún no terminaba de recuperarme de la noticia cuando en Caracas, Cerati, otro ícono de la música caía por un evento cerebral.
¿Qué coño pasa? ¿A caso seré la generación que le toque ver la caída de los grandes? ¿Quién sigue, Jimmy Page, Ozzy, Paul Mccartney?
Sin duda son horas de preocupación para los amantes de la buena música.
Esto lo digo no con el afán de buscar responsables, pero si de hacer notar las incongruencias de la vida, ¿Porque Arjona no se corta una mano mientras afina su guitarra (si es que sabe hacerlo)?, ¿Porque Daddy Yankee no se ahorca accidentalmente con una de sus estúpidas cadenitas?, ¿Porque Moderatto no recibe una descarga eléctrica? ó ¿Por que los Z en vez de llevarse a Diego, acribillan a toda la música de caca de vaca? (entiéndase Duranguense, Banda y demás aberraciones musicales)
Pero bueno, después de esta katarsis y en horas donde la guitarra de Gustavo están sin ser tocada, no me resta decir nada más que . . . LA CIUDAD DE LA FURIA LO SIGUE ESPERANDO, UN ÁNGEL ELECTRICO LO TRAERA DE REGRESO A CASA, LA MUSICA LIGERA LO CALMARÁ Y UN MILLON DE AÑOS LUZ LE QUEDAN POR VIVIR. FUERZA CERATI !!!!