Esto no se acaba hasta que suene la campana



Es la frase que Don Ramón me dijo infinidad de veces. Las analogías deportivas eran comunes en él, con ellas buscó enseñarme y prepararme para lo que el futuro nos depararía juntos.

Rocky es sin duda mi película favorita, es la última que compartí con mi padre sano en el cine. Saliendo me compró mi guante como el que uso Stallone y lo colgó en mi cuello.

Tiempo después cuando el estaba nockeado en el hospital, tomó mi mano y me encomendó una tarea que no ha sido nada sencilla pero que me esfuerzo por lograrla.

Hoy amanecí melancólico, Billi Conti suena en mi laptop desde hace rato con toda la música de Rocky y no puedo dejar pasar este rato de sentimiento para recordar a mi viejo.

Todo esto tiene que ver, por que hoy después de mucho tiempo parece que las cosas mejoran, después de recibir muchos golpes, se acerca el round que esperaba desde hacia tiempo.

Gracias por hacer de mi lo que soy. Sin duda haz sido un gran maestro.

El siguiente discurso, se lo dice Rocky a su hijo y hoy, después de una reunión de trabajo que parece dejar buenos frutos y apuntalar las cosas a buenos rumbos, me alienta a seguir adelante.

No te lo vas a creer pero cabías en la palma de mi mano. Te levantaba en mis manos y le decía a tu madre: “Este niño será el mejor chico del mundo, será mejor que cualquier persona que haya conocido”. Creciste y fue maravilloso observarte cada día, fue un verdadero privilegio. Llegado el momento te convertiste en un hombre y lo aceptaste. Pero en algún lugar del camino, cambiaste.

Dejaste de ser tu mismo. Permitiste que las personas te apuntaran con su dedo en tu cara y te dijeran que no eras bueno. Y cuando las cosas se pusieron feas, comenzaste a buscar algo a que culpar, como una gran sombra.

Permíteme decirte algo que ya sabes. El mundo no es todo sol y arcoiris. Es un lugar muy cruel y desagradable y no importa cuan duro seas, te golpeará hasta dejarte de rodillas y te mantendrá permanentemente sometido si se lo permites. Ni tú ni yo ni nadie va a golpear tan duro como la vida. Pero no es acerca de cuan duro puedes golpear, es acerca de cuan duro son los golpes que puedes recibir y continuar avanzando, cuanto puedes soportar y continuar hacia adelante.

Así es como lo hacen los ganadores. Ahora, si sabes lo que vales, entonces ve afuera y consigue lo que mereces. Pero tienes que estar dispuesto a recibir los golpes y no apuntar con tu dedo diciendo que no estás donde querías estar por culpa ni de él ni de ella ni de nadie. Los cobardes hacen eso y tu no eres un cobarde, eres mejor que eso.
Siempre te amaré sin importar lo que pase. Eres mi hijo, eres mi sangre. Tú eres la mejor cosa de mi vida. Pero hasta que no comiences a creer en ti mismo, no tendrás una vida.

Al 2011 le haré una propuesta que no podrá rechazar

HELLO...? / IS THERE ANYBODY IN THERE? / JUST NOD IF YOU CAN HEAR ME. / IS THERE ANYONE AT HOME? / COME ON, NOW, I HEAR YOU´RE FEELING DOWN. / WELL I CAN EASE YOUR PAIN/ GET YOU ON YOUR FEET AGAIN.

Cada fin de año, el balance obligatorio de lo bueno, lo malo, lo pasable y lo regular vienen a cobrar factura. A solo cuatro días para que culmine el 2010 me preparo para cerrar otro ciclo con más ganancias que perdidas.

El año en general fue bueno. Más oportunidades de trabajo, menos jefes incompetentes, más amistades entrañables, menos personas indeseables, otro mundial más al recuerdo, muchos conciertos sublimes.

Todo comenzó en Febrero con la Graduación de la Señorita Etcetera, después en Abril llegó Sabina a darnos más de cien mentiras para no cortarnos de un tajo las venas, por esas fechas Clayderman estuvo en el Metropolitan para engalanar la noche, México le ganaba a Francia y nos ponía a soñar con el anhelado Quinto Partido, el Jefe Diego desaparecía de su Rancho, una Noche Larga aparecía con Cerati en el Hospital, el abogado familiar casi es repatriado, el Facebook tenía una razón de ser, las Momias de Guanajuato se reencontraban con el Santo, las letras hispanas perdían a tres grandes exponentes, Los Vengadores del Ring se aparecían en la Noria, el Deportivo Canalla mostraba por que nos sobran besos y nos faltan odios, Nortec me hacia bailar en el CENART, los cachorros de Vargas Llosa se vuelven memorables y Roger Waters me pedía que derribáramos el muro.

Y es que el 2010 se fue tan rápido que cuando me percate ya estábamos a semanas de finalizar el año. Sin más 365 días se esfumaron.

Las experiencias adquiridas son bastas, pero sin duda una de las mejores es esperar la traición de los tuyos más pronto que de tus enemigos.
Vienen 365 días más para sanar heridas, andar caminos nuevos, construir sueños, levantar entuertos, fundirse en más letras, generar expectativas y resurgir de las cenizas.

Hay Santo para muchas luchas, caídas, risas, abrazos, respaldos, toquines, cascaras, besos, bomberazos, pedas, noches de poker y tertulias.
Un feliz, exitoso y saludable 2011 a todos los que conforman mi mundo.
Gracias Totales

A casi 365 días


Casi otros 365 días más de experiencia acumulada. Los preparativos están a full. Los ensayos de la banda están por arrancar. Y los cuates esperan la noche del trece para departir unos tragos, música y abrazos. La noche pinta gloriosa.

No puedo evitar hacer mi típico análisis crítico anual y aunque la balanza se inclina un poco más hacia el lado de predicciones no cumplidas, me arriesgo a decir que sin duda fue un buen año.

Las cuestiones laborales, poco a poco comienzan a presentar cosas prometedoras. Los tiempos económicos se despejan, logre deshacerme de personas nada confiables en el momento preciso. Tengo nuevos integrantes en mi tren que han logrado darle mayor color y orientación a mi vida. Re-encontré a viejos aliados. Fortifique los cimientos de mi refugio y parece que el oriente de mis velas comienza a darme una señal.

Sin embargo, nada de esto se hubiera logrado si alguno de mis eslabones hubiera claudicado. Así pues hay que rendir honor a quien honor merece. Veinte ocho años que han costado lágrimas, golpes, sonrisas, abrazos, decepciones, triunfos, borracheras, choques, pañales y muchas horas de aprendizaje, que no serían igual sin ellos.

No sabría el significado de un día Giganteco sin ver a la Señorita Etcétera alzar su mano aquel cuatro de febrero y decir ¡Sí, protesto!. No hubiera experimentado la ternura, sin escuchar a mi madre perdida en lágrimas a kilómetros de distancia decirme por teléfono que la abuela había fallecido. Tampoco conocería el valor, si hace trece años me hubiera negado aceptar la encomienda de mi padre para cuidar a mi madre y mi hermana.

Por eso estos 28 saben diferente. Comienzo a sentirme pleno, agradecido y esperanzado. A casi 365 días más de experiencia acumulada.

Exijo una explicación . . . diria Condorito


¿Por qué los Master’s se van y la escoria para la maza se queda? Es la pregunta que me entro en la cabeza el Sábado a temprana hora, cuando me entere que Ronnie James Dio, la voz del Metal, el creador del Heaven & Hell había dejado de existir. Aún no terminaba de recuperarme de la noticia cuando en Caracas, Cerati, otro ícono de la música caía por un evento cerebral.

¿Qué coño pasa? ¿A caso seré la generación que le toque ver la caída de los grandes? ¿Quién sigue, Jimmy Page, Ozzy, Paul Mccartney?

Sin duda son horas de preocupación para los amantes de la buena música.

Esto lo digo no con el afán de buscar responsables, pero si de hacer notar las incongruencias de la vida, ¿Porque Arjona no se corta una mano mientras afina su guitarra (si es que sabe hacerlo)?, ¿Porque Daddy Yankee no se ahorca accidentalmente con una de sus estúpidas cadenitas?, ¿Porque Moderatto no recibe una descarga eléctrica? ó ¿Por que los Z en vez de llevarse a Diego, acribillan a toda la música de caca de vaca? (entiéndase Duranguense, Banda y demás aberraciones musicales)

Pero bueno, después de esta katarsis y en horas donde la guitarra de Gustavo están sin ser tocada, no me resta decir nada más que . . . LA CIUDAD DE LA FURIA LO SIGUE ESPERANDO, UN ÁNGEL ELECTRICO LO TRAERA DE REGRESO A CASA, LA MUSICA LIGERA LO CALMARÁ Y UN MILLON DE AÑOS LUZ LE QUEDAN POR VIVIR. FUERZA CERATI !!!!

Honor a quien honor merece

Y él limpiara toda lagrima de los ojos y la muerte no será más, ni existirá más lamento, ni clamor, ni dolor. Las cosas anteriores habrán pasado.
Revelación 21:4


Si bien, experimentar la posible visita de Hades a un ser querido, es algo por lo que he pasado. Jamás, éste había ganado ninguna caída. Tampoco, había experimentado la mimetización de un dolor ajeno por teléfono, menos ver tambalear de manera peligrosa a uno de mis pilares y sentirme impotente ante ello. Sin embargo para todo existe una primera vez.

Me gusta creer que cuando uno muere, se termina todo y no existe más allá, ni almas en pena, ni cielo, ni infierno y mucho menos una vida eterna. Sin embargo mi lado poético e imaginativo me hace pensar que uno se vuelve inmortal y viaja hacia el cosmos infinito para formar parte de la bóveda celeste convirtiéndose en una de las millones de estrellas, para de esa forma estar siempre presente con los suyos y que en las noches oscuras donde uno siente la penumbra cubriéndolo todo, saber que desde el manto celeste hay una luz que nos indica el camino.

Seguro puede sonar muy cursi, pero que quieren, también tengo mi lado no tan Grinch. Lo que es verdad es que la familia Chan, sufrió una baja insuperable.

Desafortunadamente, quizá por la distancia geográfica, no puede compartir con mi abuela materna ni mi infancia, mi adolescencia y mucho menos mis derrotas o triunfos. Pese a ello estoy agradecido de por vida con ella. Por visitarla, supe que en Salina Cruz, ir a la playa usando short, calcetines y tenis a los 8 años no era la onda, comía paletas de hielo sin enfermar de asma, probé sus delicias culinarias y supe porque mi madre era tan buena cocinera, fue a la primera mujer que invite al cine y me enseño a cumplir mis promesas a pesar del cansancio.

Pero sobre todas esas cosas, me dejó dos enormes regalos, conocí a una familia que si bien me era ajena, con el tiempo se convirtió en la propia y me dio a la mejor madre.

Tan solo por eso, me quito el sombrero y me pongo de pié, para darle honor a quien honor merece. Carmen Manzano, gracias por ser parte de mi vida.

Y en retribución a ello, prometo cuidar a mi madre como tú lo hiciste durante tu estancia en esta tierra, te garantizo que la nueva generación Chan seguirá más firme, aunque las distancias territoriales nos separen.

Hoy, puedes estar en paz, la vida es un ciclo y el tuyo se cumplió. Sin embargo sé que estarás allá arriba guiándonos con tu luz, en las noches de mar bravía.